viernes, 17 de septiembre de 2010

La sabiduría

Te busqué insaciablemente, pero lo que encontraba era recurrente, te busque con lo más valioso con tal de tenerte, pero lo único que lograba era perderte.

Soñaba con un futuro hermoso alcanzar, pero no contaba que la vida no era un juego de azar, era más un juego de realidad que me intentaba hacer madurar, pero dentro de este corazón el anhelo esperado jamás logró descansar.

En mis sueños la locura me encontraba, en mis sueños yo solita me ahogaba, en mis sueños yo me enamoraba y con ello la felicidad romántica alanzaba.

Las verdades las encontraba por donde yo pasaba, era yo la que no encontraba las palabras adecuadas y aunque me desagradaba darme cuenta de lo ilusa que uno puede a veces ser, simplemente, era la realidad que yo necesitaba ver, pero la duda me atormentaba si algún día encontraría ese “click” que tanto anhelaba, esa admiración y sabiduría que me dijeran cuán divertida es la vida.

La sabiduría me motiva, la sabiduría es la madre de mis medicinas, pero la experiencia de vida me ha demostrado que yo la encontraría en el momento que menos la esperara, pero a veces me pregunto ¿ la sabiduría se llega a borrar de la faz de la tierra? Pero las cosas no son como la sal y pimienta, la sabiduría la encontramos en todo lugar en el que cualquier persona ha de estar, sólo es cuestión de comprender que maravilloso es el mundo para decir “te quiero mucho”!!!!

En conclusión: uno puede enamorarse de la lectura, la sabiduría o la poesía, si la lectura no es de nuestra más sana vida, simplemente debemos aprender que no sólo hemos de aprender bajo las tenues letras de un texto, pero que valioso pretexto disfrutar de las maravillas que la vida nos da con lo que otros han vivido.

La sabiduría está presente en todo acto del ser humano, en todo lo que nos rodea y sin importar la hora en la que se le vea, es cuestión de sonreír y gozar de este maravilloso lugar!!!!

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