ayer no descansé bien, la verdad pensé que era producto de la preocupación, pero ayer tenía ojos de haber expresado lo que he guardado, pero la sensación de querer manifestar lo que he guardado muy adentro no me deja de atormentar.
mis ojos intentan expresar con lágrimas resagadas y listas para explotar, mi alma intenta analizar lo que me duele que lo que siempre deseo no se haga realidad.
quisiera decir que comprender lo que sabía la primera vez que un date tenía, era algo que mi mente intentaba jamás volver a rentir, pero mi corazón recordar la sabidurái que guardaban las palabras de una amiga, quien sin cesar me repetía que yo sabría cuando el indicado para mi apareciera .
sin querer mi mente intentaba retener los recuerdos hermosos, que tenía de quien pensara es mi príncipe precioso, pero intentaba olvidar cuál era mi realidad, yo simplemente no tengo suerte en el amor, deseaba con tantas ganas que mi teléfono sonara, pero la realidad era que él no me deseaba.
mi mente retraída intentaba una explicación para no querer una relación, quizá mi razón encontraba miles, quizá simplemente me las inventaba, recordaba que simplemente el amor a mi no se me daba, deseaba una llamada poder contestar que dijera "el único que quisiera que esté conmigo, quisiera por lo menos ser más que mi amigo o quizá mi mejor amigo", quizá me equivoque, quizá olvidé.
intentaba culpar a los demás, pero no encontraba maldad en el actuar adicional, intentaba recordar lo melindrosa que he de ser y que me ofrecí un enfoque fijo y sin parar para mis estudios finalizar, pero no más decidí esa decisión tomar, el hombre más maravilloso pudo aparecer y de nuevo sentí que alguien sí era para mí, sensación que sólo una vez sentí y que aunque me cueste confesar, me gusto volver a sentir.
el silencio fue mi decisión, quizá para conocer más y luego al principio no arruinar, cosa que como a cualquier ser humano, me puede pasar. Razoné la sensación que un día tuve, quizá la razón que lo que importa es con quién se acompaña sin importar el lugar en el que se alla.
las cosas rapidas me han de gustar, aunque la sabiduría me repetía que por eso mis relaciones cortas siempre serían, y claro, pues si solo dos novios en la vida me acompañarían. Mi esperanza me repetía que la impaciencia no es la mejor de las sabidurías, me repetía que debería soñar con un mejor mundo cada día pero vivir únicamente el día que tenía. Deseaba conocer mejor quien pensé sería la persona más perfecta que he creído, sin querer, me fui alejando del ayer, pero de repente sin saber un
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